Cada vez con mayor frecuencia nos invaden noticias acerca de catástrofes y caprichos de la climatología que se producen en nuestras latitudes y en los que el suministro de energía eléctrica queda interrumpido, aunque sólo sea por unas horas. ¿No sería tranquilizador pensar que, en estos casos, podremos seguir contando con nuestra calefacción de gasoil/gas, que a través de la radio/TV/ordenador podremos obtener o procesar información y que los congeladores no se descongelarán?