La construcción de un buen amplificador de audio es más exigente de lo que parece a primera vista. El uso de módulos completamente montados, de funcionamiento garantizado, aumenta claramente las posibilidades de éxito, y deja mucho campo libre para el diseño propio. Nuestra prueba demuestra que los productos que hay en el mercado se diferencian en muchos detalles.
Se podría afirmar que hay tantos amplificadores como arena en la playa. Pero cuando restringimos la búsqueda de módulos de amplificación se limita a aplicaciones de alta fidelidad y omitimos los módulos de control de motores, los transmisores de RF y todas las demás aplicaciones industriales, las posibilidades de selección se reducen rápidamente. Para esta prueba, hemos seleccionado diferentes módulos de distintos fabricantes, que cubren un margen de potencia de hasta cerca 500 W. De acuerdo con su principio de funcionamiento, se los puede clasificar en amplificadores lineales y de conmutación.