lectores conocen esos pequeños postes de iluminación automática con paneles solares que encontramos todos los años, cuando se aproxima el verano, en la mayoría de los almacenes de bricolaje; se venden en lotes de varias unidades a un precio irrisorio. Es cierto que funcionan, pero su electrónica y, sobre todo, su encapsulado, realizado a menudo con muchas limitaciones de costes, tienen una vida con una duración proporcional al precio de compra…