Alarma de frigorífico
Publicado en Elektor n° 349, Julio-Agosto 2009
Todo el mundo sabe que cuando cerramos la puerta del frigorífico, a veces, rebota y se abre de nuevo un poco. Suele ser suficiente con poner una luz en la nevera, pero a menudo es imperceptible, incluso de noche, a menos que nos acerquemos. Después de un día fuera de casa, podemos volver y encontrarnos con que la leche y el pollo se han estropeado. Tras encontrarse varias mañanas con alimentos en estado dudoso, el autor decidió que algo habría que hacer y se construyó este pequeño artilugio. La luz de su frigorífico siempre se encendía incluso con una abertura de la puerta de 2 mm, lo que era un prometedor punto de partida.
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¡Atención! A la vista de la complejidad de los mercados internacionales, Elektor no puede garantizar la disponibilidad de los componentes para este proyecto.
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