¡Supermercado de circuitos integrados!
Como si llovieran componentes …
Publicado en Elektor n° 345, Marzo 2009

Para lanzar y hacer el seguimiento de la producción de los hornos de refusión de Elektor, me he visto viajando a China dos veces. A mi paso por la ciudad de Shenzhen, cuna mundial de la producción de equipos electrónicos, he visitado un lugar cuyo recuerdo quedará grabado durante mucho tiempo en mi memoria de electrónico: un mercado de componentes.
¿Cómo describir un lugar así? Mercado, gran almacén, hipermercado… A primera vista, la presentación desordenada de la mercancía evoca la profusión, más o menos ordenada, de un mercado de frutas y verduras. En el centro del edificio están reagrupados los componentes pasivos, resistencias, bobinas y condensadores, así como los osciladores de cuarzo y ciertos semiconductores discretos y baratos, como los triacs, los transistores, los diodos LED… al igual que componentes mecánicos como los potenciómetros, pulsadores, interruptores, etc. e incluso separadores, arandelas y tornillos. Al lado de las entradas, aquí y allá, se nos proponen algunas herramientas como, por ejemplo, multímetros y soldadores.
Los semiconductores de gran valor añadido, difíciles de encontrar por unidades pero disponibles ampliamente en bobinas o bandejas, se venden principalmente en pequeños locales acristalados en la periferia del edificio.
|