Desarrollar un pequeño programa para una placa con microcontrolador puede hacerse con medios sencillos, pero cuando el programa comienza a crecer, los medios sencillos llegan rápidamente a limitarnos e incluso a bloquearnos. El Sceptre de Elektor posee una memoria de programa de 512 KB y, para aprovecharla plenamente, son necesarias herramientas adaptadas, como un depurador digno de ese nombre y una herramienta que cargue rápidamente el ejecutable en la memoria de la placa. Comprar, por unos miles de euros, herramientas comerciales, es un tema para profesionales, para los que el ahorro de tiempo vale más que las herramientas de programación. Sin embargo, el aficionado se tendrá que buscar la vida de otra forma. Por suerte existen soluciones.